Alex en el país de las maravillas. MotoMadrid 2014

Crónica de Moto Madrid 2014

Os acordáis de Paco Martínez Soria en “La ciudad no es para mi”, leer, leer…

Llegó el jueves y ya lo tenía todo preparado para la escapada a Moto Madrid 2014. La verdad es que no había mucho que preparar. Desde hace años todo está en dos bolsas. Ellas solas salen y entran del armario cuando van y vuelven de viaje. Si alguien me llama para decirme que mañana nos vamos a Pekín, las bolsas no serían el problema.

Alma cándida quien a las once de la noche del jueves me confundió con nuevas aplicaciones para mi iphone. Mi iphone tenía todo lo que necesito para viajar, y cuando digo todo, es todo, incluido los TomTom de toda Europa, Marruecos y algo más. Al parecer con esa nueva aplicación ya no me haría falta mi jailbreak del año 2011 en su versión 6.1, si, el Iphone iba algo lento pero iba. Y si algo funciona, lento o no, mejor no tocarlo. Pero piqué. Actualizando a 7.1… Instalando nueva actualización… No va… Restableciendo iphone… Esto suena mal…  No va… Iphone colgado… Pero que coño era eso! piiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.Si, mi iphone acababa de reconvertirse en un actualizado 7.1, sin Tomtom’s, sin contraseñas, sin aplicaciones, virgen. Todo eso ocurría el viernes a las 01:00 horas.

Pongamos que hablo de Madrid.

El viernes después de dejar al niño en el cole y a la niña en la guardería enfilé Madrid. Falset, Mora, Gandesa, Alcañiz, Montalbán. El día era para la nacional. Al no llevar Tomtom, volví a recordar como era aquello de mirar los carteles, y la verdad, la sensaciones fueron de antaño. Que cosa.

 Por algún camino me perdí, tenía tiempo de sobras…
Y también encontré una carretera perdida, o ella encontró a un piloto perdido.

Al llegar a Alcolea del Pinar hice la parada técnica para consultar datos “internáuticos”. Mi destino el viernes era San Agustín de Guadalix. Según esos datos debía rodar por la A2 hasta la R2, luego por la M50 hasta la A1 dirección Burgos. !Estaba chupado!

Así vamos bien?

Pues al lío. Cogí la A2 dirección Madrid mientras escuchaba música. Cabe decir, que al resetear el iphone y sin tiempo de elegir otra vez mi música preferida cargué en él todas las carpetas que contenían la palabra “música”. ¿Un error? Bueno, solo cuando sonaba Enriquito Iglesias o el típico “para eliminar la publicidad de ARES entre en www….”

Entre la música, mis pensamientos y mis ideas, no siempre cuerdas, salió a relucir Toni Moog y su monólogo sobre la M30 de Madrid. Recuerdo que me empecé a descojonar yo solo dentro del casco. A mi eso no me pasa pensé. !Menudas risas!

Risas que se cortaron en el primer cartel, R2 Cabanillas del Campo, seguir E90 Guadalajara, Madrid por A2, Barajas M14 – M45 o M50 – M30 a no se donde… Diosssss! ¿Dónde pone San Agustín de Guadalix?

Baje mi mirada buscando mi iphone con su Tomtom. Rediooooooooos!!! Pero si voy sin Tomtom. Seguí por la A-2 saltándome cada una de las salidas, buena o no. Esta salida no me gusta. Esta tampoco. No voy a picar Toni Moog, lo siento… Ummm, no me suena el nombre de esta, esta otra mejor que no, y esta, no estoy seguro, no. De la M30 paso. Y se me acabó la A-2… Y la E90 también llegó a su fin… ¿Que pasa?

Al final acabé en la Avenida de América con la calle Francisco de Silvela. Reíros, reíros, pero no piqué en la M30.

Allí estaba, en el centro de Madrid con una calor del quince vestido como un astronauta. Volví a consultar, y aunque me jodió un poco tuve que pasar por el tubo. Al final cogí la M30 dirección Burgos, luego por la A1 hasta San Agustín de Guadalix.

Y nos dieron las diez, y las once, las doce la una las dos y las SEIS… ¿¡Las Seis!?

Llegué, saludé a la familia, y como siempre, haga poco o mucho tiempo sin vernos. Nos bebimos hasta el agua de los floreros con mi brother. Lo siento, no lo puedo evitar. Aún sabiendo que lo pasaría fatal al día siguiente… Me va la marcha. Que le vamos a hacer.

La ciudad no es para mi.
Para alguien que ha vivido dieciocho años en Barcelona, Madrid no debería representar ningún problema, a parte, he andado mucho por Madrid de noche. Pero es que yo ya llevo veintidós años en Salou, y creo que eso ha hecho mella en mi. Soy de pueblo, de tipical spanish coast, pero de pueblo. Después de dormir una hora y media y con el “on the rocks” aún en la garganta intenté recordar las indicaciones de mi compadre para llegar al Palacio de Cristal.
¿Palacio de Cristal he dicho? Al parecer en algún momento de mi consciencia/inconsciencia cambié “El Pabellón de Cristal” por “El Palacio de Cristal”, eso provocó que reservara hotel junto al parque del Retiro, para estar cerca de la feria.
Igual que se trasnochar se cumplir. Así que a las 08:50 horas de la mañana del sábado con puntualidad Inglesa estaba dando vueltas por el exterior del parque de El Retiro de Madrid. Llegué a dar “tres” vueltas al parque buscando alguna indicación de MotoMadrid2014. Y nada oye. Allí solo había gente con pantalón corto entrando y saliendo del parque al trote, galope, y andando los más vagos.
Mi estado en esos momentos era algo espeso, no lo niego, un café, media RedBull y un litro de agua me mantenían en pie. !Taxi! – Perdone, para ir al Palacio de Cristal? – Pues mira hombre, a cincuenta metros tienes una entrada. – Mil gracias, muy amable.

Si hubiera preguntado por MotoMadrid… Pero no.

Cincuenta metros por Menéndez y Pelayo y sí, efectivamente, una puerta, la grande cerrada, y la de acceso a peatones abierta. Medí ancho de la moto con las maletas abiertas y al toro. Pasa, pasa, siiiiii, ya está. Ala, ya estoy dentro del Parque de El Retiro, ahora a buscar el Palacio de Cristal y MotoMadrid2014.

Caminito por aquí, calle por ahí, otro caminito por aquí. Hay que decir que el parque es grande de cojones, y yo por mas vueltas que daba por allí no veía la forma de ver el Palacio de Cristal o MotoMadrid. Es cierto que me empezó a extrañar al no ver ni una banderola, ni carteles, ni motos. Pero bueno, era muy pronto pensé. El objetivo era el Palacio de Cristal y yo soy fiel a mis principios. Al final llegué a una plaza donde habían tres reporteros con trípodes y cámaras.

Bingo pensé. Estoy cerca. – ¿Perdonen? ¿El Palacio de Cristal? – Por allí.

Si os digo la verdad, menos el que me respondió, los demás miraban la moto, me miraban a mi, volvían a mirar la moto y se mostraban algo desconcertados. En ese momento pensé que estaban impresionados por “La Gordita”, tan guapa ella, equipada a full de complementos y pegatinas. Más tarde entendí que no era por eso precisamente.

Otra vueltecita por aquí y coche patrulla de la Policía Local de cara. Bajo velocidad a primera, nos cruzamos lentamente y los veo a los dos mirándome fijamente. Me sentí algo incómodo con esa mirada con lo que levanté el pulgar izquierdo para romper el hielo y continué. Creo recordar que uno levantó la mano saludándome. Cuando se hacen las cosas con convicción, nadie te para.

Llegué a un lago, la gente seguía corriendo a mi alrededor y se sentaban a coger los primeros rayos horneados del sol. Un edificio. Una señora vestida de azul fumando y escuchando su iPod. – Buenos días señora. – Buenos días. – ¿El Palacio de Cristal? – Allí lo tiene.
¡Mierda! Está claro que MotoMadrid2014 no es aquí.
– ¿Señora? – Dígame. – Es bonito eh? – Pues si, muy bonito. – Es que voy a MotoMadrid. Pero me he dicho, antes me paso a ver el Palacio de Cristal del Retiro. – Ahh. Pero no se si está permitido entrar en El Retiro en moto caballero y que sepa que Moto Madrid se hace en la Casa de Campo. – Bueno, usted no diga nada. (Con guiño de ojo incluido). Si, si, allí voy. – Risas de la señora de la limpieza por el guiño, creo.
Me cago en mi ….. vida, hay que ser gilipollas. Los que me conocen saben que a veces la meto hasta el fondo.

Al tiempo llamada de Gerard de Hagon. – Alex, ¿donde andas?, son las 09:05. (Habíamos quedado a las 09:00). – Gerard, estoy en el Parque de El Retiro. – Pues venga, que ya estas cerca de la Casa de Campo. – Si Gerard, ahora lo se, voy para allá.

Tampoco era cuestión de explicarle el desaliñado a Gerard.
!Por fin, la Casa de Campo! Llegué gracias a un compañero que conducía una Adventure. Después de varias gestiones con organización la moto posó en el stand de Hagon Ibérica Amortiguadores. Os puedo asegurar que el momento fue increíble. Por muy humilde que sea uno, eso le gusta a cualquiera. Y por muy mindundi que sea uno, en ese momento, se siente plus-mindundi.
El intérprete del entierro de Mandela.
Pasado cinco minutos me sentía como él. Así que rápidamente busqué apoyo. ¡Cocoooooooo! Y ahí estaba mi salvador, Carlos Llabrés de Aurora Borealis. !Uffff! Cafetito por aquí, vente luego al stand y te presento a David Prieto de 2tmoto.
Preparé la moto para que estuviera a la altura y me fui al stand con Coco.

Stand de Hagon en Moto Madrid 2014

Con Gerard Van Nierop de Hagon Ibérica

¿Y quién había allí con Coco? Sergio Morchon, joder, y yo con esos pelos. Mi inseguridad crecía por momentos, sin dormir, resacoso, y con las gafas de repuesto y su graduación de 2012, mi estado era pastoso o patoso. Para colmo montura rojo pasión. Al parecer mis gafas diarias se habían quedado en algún lugar de San Agustín de Guadalix.

Sin tiempo a reaccionar…

– Vamos Alex que te presento a Alicia. – ¿Cómo iba a decirle a Coco que no era el momento con la vara que le había dado en días anteriores? ¡Ala, allá que vamos!

– Alicia, este es Alex. – Hola Alicia, es un placer conocerte en persona. – Hombre, el de Naveiras. Que tal Alex, encantada, ¿como va?. – Yo bien, ¿y tu que tal Alicia?. Más dos besos. Y luego solo la miré. Sí, la miré. No se me ocurría nada, que queréis que os diga. Me quedé embobado, cortado, anonadado. Sabía que esas gafas rojo pasión no favorecían mi seguridad en la comunicación. Mi estado algo espeso tampoco.
¡Vaya tela! A uno le presentan a una de las personas que mas admira en el mundo de la aventura en moto y solo se me ocurre decir… ¿Y tu que tal Alicia? ¡Serás melón! ¡Capullo! ¿Pues como va a estar la chica? Bien. Salta a la vista. ¡Que vergüenza!
Por suerte, creo que Alicia Sornosa intuyó algo y me lanzó un flotador para que no me ahogara.

-Alex, ahora hay mucho ruido y luego hago la presentación. Si quieres, después te vienes, tomamos algo y hablamos. Huí de allí como alma perseguida por el diablo. Solo me faltaba eso, tomar algo, entre la resaca y las gafas graduadas de 2012 solo me faltaba una cerveza para andar a cuatro patas.

Publicitando a nuestros colaboradores.

 

La mañana iba pasando en el Stand de Hagon. La verdad es que la gente se paraba a ver la moto. El asiento de Lolo Pamanes, los complementos de DSBikeprotection, el amortiguador de Hagon, la bolsa PacSafe de Humboldt Viajar Seguro y la cámara de Comrider.com llamaban mucho la atención. Todo el mundo preguntaba por los detalles y complementos de “La Gordita”. Incluso por las pegatinas personalizadas con los nombres de Graphic-Point.

También tuve la visita de varios nuevos amigos y más de un seguidor, Jose Luís Ochoa, José Miguel, Marcos y tantos otros que os presentasteis, y cuyo nombre no consigo recordar.

 

 Las tres duchas
Vestido aún con el goretex me cogí un taxi. Llegué al Hotel achicharrado, mareado y malo. Así que me pegué una primera ducha que me sentó de maravilla, creo que deseaba esa ducha más que nada en el mundo.
La habitación era con sol de tarde, y mi cuerpo no andaba muy jotero. Calores, calores y mas calores no tardaron en provocar una segunda ducha. No se si os pasa a vosotros, pero las duchas, en los hoteles, sientan diferente a las duchas de casa. La segunda fue con agua fría pero igual de buena y gratificante que la primera, después cayo una pequeña siesta.
Y llámenme limpio, o viciosillo, pero cayó la tercera ducha. Esa ya fue mas relajante, con agua templada. Había que prepararse para unos vinos y tapas por Madrid, los nervios del día me habían cerrado el estómago y no había comido nada sólido en horas.
Ahora sí, mi cuerpo y alma empezaban a estar con el Yin y el Yan equilibrados. Mi QI era el correcto gracias a la señora ducha y a la señora siesta, os quiero.
Domingo el grande
Vale, lo reconozco. Con tanta agua y habiendo dormido bien, uno se siente mejor, no lo velveré a hacer, jeje. Me levanté pronto y con ganas. Debía recuperar el tiempo perdido. Lo bueno llegaba a su fin, incluidas las duchas del hotel. Cafetito y al lío.
Por suerte, mi compadré había encontrado mis gafas en casa y me las había llevado al Hotel. Grande Brother. Todo volvía a la normalidad, esa normalidad de la que a veces huyo. De lo contrario sería incapaz de ciertas empresas.
Llegué pronto al Salón y me dirigí al Stand de Hagon. Era domingo y la gente no cesaba de pasar. Muchos preguntaban por la moto y la aventura que junto a Roberto Naverias de www.viajoenmoto.com haremos en el mes de Mayo/Junio.

 

Como no tomé notas no recuerdo el nombre de un compañero que iba con un proyecto, en moto hasta Pekín, espero que contacte conmigo. La verdad es que recuerdo más a su mujer que a él. ¡Que pasa! Es Domingo y ya volvía a ser yo. A parte es un cumplido, nada malo. Estaba claro que el domingo ya estaba con las pilas cargadas y a tope. Así que me dediqué a sacar unas fotos de los stands y atracciones de Moto Madrid 2014.

Aún no se porqué me fije en este stand, yo si fuera el de rosa hubiera pasado más lento por ahí.
Este sí, este es el de Hagon en el momento adecuado. Lástima del señor…
 Pasaba por allí y me confundieron con algún famosos, de lo contrario no me lo explico.
Os juro que me obligaron a posar, y me resistí lo que pude. (Foto: motoOstión)
De lo poco que me llamo la atención
Alex en el país de las maravillas.
Y como no, esta vez sí, y SIN Coco de apoyo. Me dirigí al stand y me tiré al cuello de Alicia Sornosa. Estuvimos hablando un rato que se hizo corto, muy corto. También saqué una foto muy deseada por mi y que guardaré con mucho cariño. Sí, es cierto, tiene unos ojos increíbles y un carácter que encandila. 

Por su lado Lolo Pamanes me comunicaba que la entrada de MotoMadrid2014 había tenido 5476 visitas en su página. Mi blog otras tantas, que para dos meses de vida que tiene no está mal. Me sentía bien porqué creo en este proyecto, por muy humilde que sea, creo en él y se que saldrá bien. Con Roberto Naveiras y servidor, el espectáculo está asegurado.

A las 15:30 horas enfilaba la salida por los stands de la planta baja, la gente miraba con curiosidad a “La Gordita”. Yo me sentía incómodo a la vez que preocupado por no resbalar y liarla allí en medio, algo, que en mi, sería, casi, casi, algo normal.

Los 563 km que me separaban de mi vida se hicieron por autopista. Con mucho tiempo para pensar en lo vivido en Madrid. Mi costilla de San Agustín, la señora ducha, Roberto, el salón, la moto, Coco, Sergio, David, Alicia, Gerard, George, Sonia, Paula, Lolo, Nacho, Ángel, Sisco y tantos otros que no puede conocer por tiempo.

De vuelta a casa

En Madrid cumplí varios sueño sin haberlos buscado. Vinieron por sí solos, sin llamarlos. Lo pasé mal de inicio por culpa mía, lo reconozco. Y fui disfrutándolo poco a poco a medida que pasaban las horas para finalmente convertirse en algo mágico, intenso y corto, demasiado corto.

Sueños convertidos en momentos, momentos que nunca se olvidan.

Hasta pronto habibis.

www.alexviajaenmoto.com

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