Balcanes en veinte fotos.

Galería de fotos de mi paso por varios países de la antigua Yugoslavia después de volver de Turquía. El mal tiempo y la lluvia hizo que no pudiera sacar la cámara todo lo que hubiera querido, pero como se dice, los recuerdos, se quedan en la memoria, siendo ésta una recopilación y muestra para animaros a viajar a estos países fantásticos.
Nota del autor: Poner comentarios al final de las entradas sobre si ha gustado o no los escritos o las fotos no esta prohibido. Gracias.
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 Fugaz paso por Macedonia
Entrada a Kosovo desde la frontera Macedonia, lo primero que sorprende es ver todas esas banderas Albanesas.
Entrada a Serbia por la frontera Bosnioserbia, la vía del tren que veis está inutilizada, fruto de la guerra y de la poca colaboración por parte de Serbia para unir ambos países.

La estación de tren donde hay muestras el paso del pasado.
Este es el primer pueblo Serbio después de la frontera Kosovar, paré para tomar un café con el grave error de que no llevaba moneda del país pensando que en Serbia valía el Euro. Al final, dos hombres me invitaron al café y a una conversación de más diez minutos que resultó ser muy grata. 
Que nadie os engañe, Serbia tiene unas infraestructuras mucho más actuales y mejoradas que sus vecinos Bosnios o Kosovares, fruto, en parte, porque la guerra se practicó principalmente fuera de su territorio, también, por ser la capital y el centro administrativo de la antigua Yugoslavia.
La famosa Torre de Agua de Vukovar simbolizó la resistencia de esa población ante el ataque Serbio. En su parte superior, ondea la bandera Croata, la cual, fue objeto de repetidos disparos por parte del ejercito Serbio para ser derribada. Nunca lo consiguieron. En un futuro quieren construir un restaurante.
Preciosa foto.
En Vukovar visité a Goran por encargo de Pedro Flores. Todos aquellos que paséis por Vukovar parar saludar a este motero en su market tienen la birra y buena charla asegurada. 
A él le gustaría convertir ese punto en la meca de los Overlanders que pasan por Croacia, sin duda, lo ayudaré en ese proyecto. Goran es un Croata más que huyó a Zagreb con su familia durante la guerra, al finalizar la misma, solo reconocían a su pueblo por la torre de agua, el 90% de las casas fueron completamente quemadas o bombardeadas obligándolos a empezar de cero.
Sarajevo, la ciudad que me robó el corazón y que me hizo entender que quiere decir “defender lo que es tuyo”. Sarajevo fue sometida a más de tres años de bombarderos, francotiradores y guerrillas urbanas, pero el ejercito Serbio, mejor armado y preparado nunca pudo con el espíritu y el alma de los habitantes de esta ciudad. Aguantaron el sitio y el bloqueo de una forma estoica. La gente, se pasaba recetas de pizzas sin carne, sin queso, sin tomate y se inventaban nuevas formas de hacer pizza. Los fumadores, innovaban con nuevas plantas para poder fumar algo, y lo jóvenes, se reunían en las casas después del toque de queda para hacer guateques.
Esas últimas costumbres, los guateques caseros, se han alargado en el tiempo hasta el día de hoy, convirtiéndose en una práctica común entre los habitantes de Sarajevo.
 
Esquina y puente donde fue asesinado Fernando Ferdinand, archiduque de Austria, el día 28 de junio de 1914. Ese suceso precipitó la primera guerra mundial.
De camino a Mostar por la carretera que sale de Sarajevo uno se encuentra pueblecitos y parajes de una belleza espectacular. Como dato curioso, en esta vía, se puede observar como la mayoría de los nombres que aparecen en los carteles y que están escritos en Cirílico están tachados por un espray negro. Aquí los Serbios, parecen no ser muy bienvenidos.   
Continuando un poco más abajo por la misma carretera se llega a este paraje donde se puede observar los daños sufridos en los puntos estratégicos del país. No pongo la población para que, si os interesa, la busquéis vosotros mimos y os sumerjáis en la historia de este país.
Mostar, uno de los enclaves más conocidos por los españoles pues allí estaban las fuerzas militares Españolas de la OTAN.
El famoso puente e Mostar, patrimonio de la humanidad y dinamitado surante la guerra. Fue reconstruido al finalizar la guerra y actualmente es uno de los símbolos de Mostar. Recuerdo que llegué a Mostar bajo un diluvio, sus cayes se me presentaban inundadas y algunas casi por vadear. La ciudad aun presenta muchas heridas de la guerra, heridas que se conservan para activar el turismo de la zona.
De camino a Split, desde la frontera de Montenegro me encontré con está señal, la primera no la vi bien por lo que decidí parar en la segunda para ver si realmente era lo que había visto. Sí, debe poner algo parecido a “Cuidado porque en los túneles pueden esconderse osos”.
Más adelante, en otro túnel, había otra donde salía un oso y un lobo encarados, un buen sitio para acampar. Tampoco mentiré a nadie si digo que me baje, tiré la foto, y me subí a la moto con cierta celeridad mientras me miraba las espaldas.  
Al llega a Split no tenía ferry, con lo que decidí irme a Zadar,  en la foto no se aprecia bien, pero el tormentón que me cayó fue de órdago. Al llegar a Zadar, más que vadear había que remar. Salou en sus mejores tiempos.
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4 pensamientos en “Balcanes en veinte fotos.”

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