De suspensiones y amortiguadores Hagon.

Hagon
Érase una vez una suspensión trasera de BMW que se rompió con tres años y 35000 km…
El pasado mes de abril mi amortiguador dijo basta. Yo no me había dado ni cuenta de ese extremo y fue mi mecánico, Agustí, de Agustí Motos, quien me aviso del desaliñado.

– Alex, llevas la suspensión trasera rota. ¿Te habías dado cuenta?

– No.
– Pues no se como podías ir así en moto. ¡Pa verte matao!
– Pues me fui a Marruecos y a Javalambre con ella, y ya iba así de floja. Y a Javalambre baje detrás/delante de dos R1200GS y una brutal kawa 1000 alocada.
– Estas loco.
– Bueno. No te digo que no. Pero yo no la notaba mal. En Marruecos recuerdo haber hecho un tope en un bache. Pensé que era por ir muy cargado y con pasajera.
– No tenéis remedio. Tal como está hubierais podido haber saltado por delante de la moto en cualquier bache.
Las explicaciones que me dio Agustí fueron muy clarificadoras. La suspensión se puede romper de golpe o ir perdiendo sus propiedades poco a poco, y generalmente, el “Rider”, no se da cuenta, llegándose a acostumbrar a ir “SIN” suspensión.
Fueron varios mecánicos de mi confianza los que me recomendaron por calidad y precio los amortiguadores Hagon Ibérica – Amortiguadores. Sin perder mucho tiempo me puse en contacto con Gerard Van Nierop. Con él estuve hablando un buen rato sobre lo ocurrido con mi amortiguador, sobre el funcionamiento de los mismos y sobre que características debía tener el nuevo. Por supuesto que me convenció y llegamos a un acuerdo. Convirtiéndose también en colaborador de la Trail Süleyman El Magnífico.
Los amortiguadores y las suspensiones Hagon
No os voy a dar mucho la vara con el funcionamiento de un amortiguador porque creo que a estas alturas todos lo tenemos bastante claro. Tampoco os diré si en vuestro cambio de amortiguadores deberíais elegir o no amortiguadores Hagon – Amortiguadores, es cosa vuestra. Pero si que me gustaría hablaros del trato personal que he recibido. Ese “savoir-faire” junto a los conocimientos de Gerard son los que me dan la confianza haciéndome decidir por un producto u otro. Y os puedo asegurar que con Gerard Van Nierop, gerente de Hagon Valencia, se tiene esa sensación.
Y creo que a vosotros os va a interesar su aportación sobre la “reparación de amortiguadores”.
Cuando coincidimos en el Salón de la Moto de Madrid, por supuesto hablamos de Motos. Pero Gerard tiene otra afición/profesión, así que no tardó en añadir el apasionante mundo de los amortiguadores y las suspensiones. Os puedo asegurar que ahí Gerard se sale. De su “master class” aclaré aspectos como el funcionamiento, las calidades, los materiales, los procesos, el I+D, y las partes más íntimas de un “muelle”.
Y llego el tema de los amortiguadores reparados.
Y en ese aspecto, Gerard, también me convenció. ¿Vale la pena reparar un amortiguador? Leer, leer.
Todos entendemos que un amortiguador tiene sus piezas sometidas a un desgaste mecánico y de fricción. El vástago, el cartucho, los retenes, la botella, los cojinetes de anclaje y otras piezas sufren el paso del tiempo y del uso. No solo el hidráulico.
¿Y por donde acostumbran a reventar los amortiguadores? Fácil. Por el sistema hidráulico. Exteriormente o interiormente, da igual. Pierden su propiedad en el hidráulico. En ese punto es donde entran todas esas casas de reparación de amortiguadores que por un precio más o menos “razonable” te lo reparan. Pero me gustaría que hicierais una reflexión.
¿Qué es lo que nos reparan? ¿Y que producto nos dan después de haber sido reparado?
Estas casas generalmente se limitan a reparar los retenes o las gomas del hidráulico, nada más. Eso quiere decir que no nos cambiaran ni el muelle, ni la botella, ni el vástago, ni los cojinetes, ni la tornillería, ni todos aquellos elementos que también han sufrido un desgaste durante un largo tiempo y kilómetros. Por supuesto, los materiales y recambios utilizados para la reparación no son los originales, ni tendrán la misma calidad, ni su control general de funcionamiento será el que en su día aportó la empresa original del producto. Automáticamente dejamos de tener la certeza de que ese amortiguador, funcionará como el que en su día compramos.
No es de extrañar que desde Hagon nos recomienden cambiar el amortiguador entero después de un uso razonable o ante una avería. Y claro está que cada uno es libre y hará lo que crea más oportuno o conveniente. Pero eso sí, los que optéis por reparar vuestro amortiguador ser conscientes de que éste habrá dejado de ser un Hagon, un Ohlins o un WP.
Ese amortiguador a pasado de ser un presunto pata negra a … Un simple amortiguador reparado.

Nota: Ahora mismo llevo con este Hagon mono-amortiguador hidráulico (Nitrógeno y aceite) reforzado para mi tara y con mando regulador más de mil quinientos kilómetros con un comportamiento muy bueno y muy diferente al original de BMW.

A partir del viernes 30 de mayo lo probaremos cargado y a fondo por Italia, Grecia y Turquía y podré hablar con más propiedad.

Y seguramente también andaremos por Macedonia, Kosovo, Montenegro, Serbia y Bosnia-Herzegovina, aunque eso, eso ya es otra historia que aún está por decidir y escribir.

Si os gusta el articulo compartirlo, y recordar que vuestros comentarios me ayudan a escribir sobre unos temas u otros.

Saludos

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6 pensamientos en “De suspensiones y amortiguadores Hagon.”

  1. Pero tú estás seguro de que estaba roto? Mira que un amortiguador roto, reventado, se nota mucho. A mi nunca me ha pasado pero leyendo a Charly o a Búfalo, es algo que se nota, sí o sí. Vamos, que no es una sensación extraña ni algo extraño. La moto va sólo sobre el muelle y eso tiene que ser como una pelota loca…

    1. Hombre Roberto, tu por aqui? Y siempre tan punzante… ;).

      Es cierto que de mi escrito se pueden desprender dos cosas, o que el amortiguador no estaba roto, o que no tengo ni pajotera idea de diferenciar entre uno bien y otro roto, pero la verdad es que no quería extender el artículo con ese tema.

      Ya puestos, daré una explicación.

      Me tendría que remontar a Marruecos, donde fui cargado y con pasajera. Por error o descuido, sin mirar la precarga del amortiguador (Aunque siempre iba al 75% de precarga). Por algun motivo que desconozco (A lo mejor alguien me lo aflojo en el trabajo, o en alguna concentración, o en el parquing para hacer la gracieta), iba flojo. En un bache de Marruecos hice tope y fui cuando vi que la precarga iba al 25%, la suspensión iba muy blanda, y ahí se pudo joder el amortiguador, o mejor dicho, cascarse parcialmente, y me explico:

      Todos conocemos el rebenton de botella, es decir, que el amortiguador rebienta y suelta el aceite, ahí no hay duda alguna. Pero el amortiguador tambien puede rebentar interiormente, y en ese caso, aguanta más, los efectos no son tan evidentes. También puede partir uno de los retenes, el de compresión o el de extensión (Es una forma de explicarlo, no soy mecanico). En mi caso, el hidraulico podía estar comprimiendo “bastante” bien pero no hacia el retorno adecuadamente.

      Aquí, hay que añadirle que el muelle tiene 3 años, y aun mantiene muchas propiedades, aguantando más el peso de la moto y pasajero que uno de 10 años. No creo que fuera el caso de Bufalo… 😉 Creo que el rebento exteriormente y con un muelle de moto viejuna.

      Después de Marruecos metí la precarga otra vez al 75%, baje a Peñafiel, Pinguinos y Javalambre, y si que es cierto que la moto hacia algo de “barca”, de echo, en ese momento ya pensaba que la suspensión iba rota pero aguanté hasta la revisión.

      Al montarme, parecia que fuera en una chopper. Pero como bien explico, a todo te acabas acostumbrando.

      Tambien se pudo dar el caso de que llevara la moto al mecánico con el amortiguador tocado, y él, un bicho de 120 kg, lo acabara de rebentar en la prueba que le hizo a la moto, es decir, que el amortiguador dijera basta con esa prueba.

      No lo se, esto de los amortiguadores es un mundo… 😉

      Y cuando hablo de que hay mucha diferencia entre el original BMW y el Hagon, me refiero que en mi caso el original BMW iba a un 75% de precarga cuando iba yo solo, al cargar la moto, subía algo más pero nunca hasta el tope. Con el Hagon reforzado, voy yo solo con el 25% de precarga, subiendo a un 50% – 70% cuando voy cargado, está claro que la diferencia es brutal.

      Espero haber satisfecho tus dudas… 😉

  2. El amortiguador muy bien , pero la atencion de gerard buenisima.
    Un gran profesional y gran persona. Se implica mucho para solucionar los problemas que me han surgido. Solo puedo dar las gracias.

    1. Al poner anónimo no se quien eres. Tampoco voy a borrar este comentario. Y sí, la verdad es que Gerard de Hagon es un tío que te da mil explicaciones y ofrece una atención muy buena y personalizada.

    1. Esta claro que se pueden reparar, y a lo mejor algún día también lo hago. Pero por mucho que lo repares hay piezas que no te cambiaran, y quieras o no, tienen un desgaste.

      A eso me refiero con lo que ya no tienes un amortiguador nuevo, tienes uno reparado.

      Con dinero, y sin dinero, haqo siempre lo que quiero… jajajaja. 😉

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