Un día en las carreras… Crónica de la Extreme Man Salou 2014.

¿Queréis saber como se vive un día como moto cámara en la Extreme man en una etapa ciclista? Pues seguir leyendo…
Meeeeeec, meeeeeec, meeeeeeec, meeeeeeeec…
Suena el despertador. Son las 05:30 horas del domingo 11 de mayo. El sábado acabó en casa después de una barbacoa improvisada con buenos amigos y apenas me había preparado nada para la Extreman man 2014. Prisas. Sueño. Piensa.

– Cámara de fotos. Ok

– ¿Gopro? – No, no tendré tiempo.

– ¿Ropa? Sí, con mi cuerpo creo que eso será necesario…

Son las 06:05 y salgo del garaje. Aún es de noche. En el vado del garaje hay un coche ocupando la mitad del mismo. Me extraña y paro a su lado. El cristal deja entrever unas piernas femeninas en la asiento trasero y una cabeza masculina se levanta rápidamente. Parece un Lémur con ojos grandes, sonríe. Asiento con el casco y pienso. Ala chavales, a seguir disfrutando…

No soy un maniático de la puntualidad, o sí. No estoy seguro. Pero me gusta llegar a la hora a los sitios. Me molesta que me hagan perder mi tiempo por lo que procuro no hacerlo perder a los demás, cuestión de educación. A parte, esa puntualidad a veces me permite ver cosas como la del “Lémur de Salou” copulando. Por la sonrisa no le quedaba mucho fuelle, de luz menos.

Salgo de casa pensando en los cuatro motivos que me llevan a participar una vez más en la Extreme Man Salou 2014 como moto cámara. A esas horas hay que recordar el porque uno se levanta un domingo a las cinco de la mañana. Veamos, por orden señores, ayudar al Motor Club Salou, publicitar a mis patrocinadores, ganarme unos eurillos y pasar un buen día entre buenos amigos, y sus amigos.

El primer punto de reunión era el Can Vicenç de Salou. Una cadena de cafeterías, panaderías y pastelerías conocidas como “Can Tanga”. No seguiré por ese camino pecaminoso aunque si que os diré que el responsable de RRHH es un fanático de PlayBoy. Y el tanga con leggins bajos debe es prenda obligada para sus trabajadoras. No es ninguna crítica, más bien, una alabanza para que sigan tod@s en esa línea. Café, cartel de la organización en la moto, risas, bromas, risas y caras que no veía desde hacía tiempo.

Salimos hacia el paseo Jaime I de Salou. Allá deben reposar las motos hasta que los periodistas o jueces nos requieran, todas están asignadas. Buena organización por parte de todos, y un año más, estoy con prensa. Las primeras que salen son la de los jueces, cada cierto tiempo sale una moto con un juez. La prensa es más selectiva y sale cuando le apetece.

Esperando a jueces y prensa

Como os he dicho antes veo muchas caras nuevas entre nosotros. Nos acompañan moteros del grupo Ruta 69 y otros que no conozco de nada. Algunos de ellos quieren asociarse al MCS, eso está bien. También me reencuentro con viejos amigos de la infancia como Esteban Barberà, y como en nuestra juventud, llega tarde.
Otro motero se acerca para preguntarme sobre los faros supletorios de la R1200GS. Le informo como se merece. Son de DSBikeprotection, uno de mis patrocinadores. Hace fotos de la gordita y de la pegatina para acordarse.
No hay duda que “la gordita” llama la atención con tanta pegatina. Esta diferente, guapa, esbelta y segura de si misma ante las miradas furtivas de más de uno que no quiere ser sorprendido mirándola. A veces se sonroja, como yo. Ambos somos tímidos aunque no lo aparentemos. Y esta situación de los patrocinadores es muy nueva para los dos. Otro hace bromas de las pegatinas, del viaje, del blog, de la web, del asturiano, de la gaita. Me las tomo bien, no todo ha de ser seriedad y rigor.
Mi big brother, Jose Florez, le hace unas fotos a la moto. Y para mi eso si que es noticia y motivo de emoción. Se centra en fotografiar su nombre y el de su compañera Ana Hatum en el lateral de la gordita. En julio salen hacia la Toscana, un gran viaje con dos grandes personas. Esta vez, me lo perderé.
José Manuel Fuentes me dice que él también quiere su nombre en la moto. Claro que sí. No sabéis lo orgulloso que me siento de todos los apoyos que he recibido durante estos meses. Aunque alguna “J” y “S” se caigan. No os preocupéis que saldrá de viaje impoluta. (Fuentes, lee, lee hasta el final. ¿Eh?)
Os recuerdo que todos aquellos que queráis llevar vuestro nombre en la gordita solo tenéis que aportar 10€. Para mi es una forma de autofinanciarme y de recordaros durante el viaje. 
(Foto Jose Florez) Oséééééééééééé… Jajaja.
Es un placer que muchos de vosotros me deseéis suerte en esta nueva aventura en moto. Algunos alabáis, reconocéis y animáis incluso en exceso dicho trabajo, llegándome a sonrojar por lo estamos realizando en viajoenmoto.com y alexviajaenmoto.com. Pocos, muy pocos son los que os mostráis intencionadamente indiferentes al evento. Puedo entender al que no le gusta. Pero al dañinoporculeroporlaespalda…
¡Que penica dais algunos, la verdáááááá! Jurjurjur.
Por cierto, antes de continuar me gustaría decir que si alguno de los que estuvo ahí quiere agregarme en Facebook para seguirme y poder seguirlo será un placer. No hubo tiempo a pillar teléfonos.
Seguimos con la carrera…
Son las nueve y aún no he salido del paseo. Al parecer Esteban y yo nos quedamos sin prensa para llevar, somos la moto 23 y 24. No importa. Por un lado no gastamos gasolina y por otro me ahorro gomas, que no ando sobrado. Miento. Si que me importa, yo quiero salir a grabar junto a los ciclistas.
Por suerte esa situación dura tanto como cinco minutos. Sorpresa. Aparece en la zona una risueña joven con casco y cámara en mano, es la cámara de video, se llama Ana.
– ¿Y mi moto cual es?
– Igor el tesorero interrumpe. – Puedes elegir cualquiera. Pero Alex se cargo al periodista el año pasado. Ana se pone nerviosa, no sabe que hacer. Me mira y mira a Esteban. Se mira las motos. Esteban también tiene al sonrisa de nervioso. La chica es mona.
– Igor prosigue. Ahora en serio, tienes dos para elegir. Pero la de Alex es muy alta. Jujurjur.
– Al final Ana se decide. Voy con esta.
– Tienes casco?
– Lo llevo puesto.
Grande Alex, grande. Otra gambada de las mías. Soy como un niño y a veces me pongo nervioso sin motivo soltando lo primero que me pasa por la cabeza sin fijarme que la chiquilla lleva puesto un casco negro abierto. Me mira. Mi comentario no le inspira mucha confianza, lo noto en sus ojos y su forzada sonrisa.
Le pregunto si ha ido en moto. Me dice que es motera. ¿Cámara de video y motera? Me gusta.
– Si quieres ir de espaldas puedes. Tu mandas.
– Ok, luego me giro. (Supongo que primero quiso ver mi conducción)
Ya en 2011 tuve la suerte de llevar a un cámara profesional. No se si alguna vez os habéis montado de espaldas en una moto y os han llevado a 120 km/h, o curveando por carreteras de montaña, o a 10 km/h al lado de un pelotón de ciclistas. A parte del valor que se le presupone hay que saber moverse en esa situación, o mejor dicho, de no moverse. Y hablo de ellos claro está.
Salimos sin perder tiempo. Y al parecer Ana se pensó que sabía de que iba el tema de las grabaciones de video. Bueno, algo se. Pero la retórica de términos técnicos que me soltó en un minuto hizo que me perdiera en el segundo plano o toma.
– Alex, vamos, adelanta a un grupo de ciclistas y paras, quiero hacer dos estáticos. Luego aguantaremos en macha con ellos haciendo varios strips laterales y frontales.
– Tu mandas Ana. (Eso lo dije habiendo entendido exclusivamente lo de “adelanta y paras”. Referente a los “strips” pensé que cuando llegara el momento ya me avisaría porque no tenía ni idea de que era un “strip”).
Salimos por el paseo Jaime I en busca del vial de la Pineda. Ni ella ni yo sabíamos bien lo que queríamos en ese momento. La conversación había sido escueta. Algún acelerón y tumbada en paso de peatones por encima de las rallas blancas. El suelo está húmedo y la mañana es fresca. Huele a la rosada matinal. Salvo y esquivo cuatro conos y adelantamos a varios ciclistas sin apenas hueco pero con seguridad. Serpenteamos entre varias vallas y más conos. Sin rumbo paro.
– Ana, los primeros estarán en la autovía, aquí en el vial a la Pineda ya no quedará apenas nadie. Has tardado mucho.
– Es que he bajado del barco muy tarde. Haz una cosa, vamos directos a la autovía.
– Ok.
Hacemos un cambio de sentido donde me apetece sin riesgo para nadie y salimos hacia la Plaza Europa de Salou en busca de la autovía de Reus. Es un buen sitio para probar el comportamiento de Ana encima de la moto. Llega la primera rotonda y la pasamos rápido, la carretera cortada para la Extrem Man nos lo permite. Acelero fuerte en la salida y apuro la frenada para la segunda rotonda. En esta cambio la trayectoria habitual de la misma y meto la moto en segunda, lenta, para tumbarla de oreja, de golpe. Salimos de la misma abriendo gas en segunda, ponemos tercera y a fondo hasta la última rotonda que la pasamos a buen ritmo. Ana no se inmuta, aguanta los tirones de gas, las tumbadas y las apuradas. No veo ninguna muestra de tensión en sus piernas. Va con la cámara colgada y desconozco si va cogida, pero ni siquiera noto su cuerpo contra el mío. Acompaña muy bien, no se mueve y se demuestra que sabe rodar. Nos lo vamos a pasar bien.
Pequeña pero enérgica.

¡Seguimos!. Ana, como buena profesional, se tumba, se estira y se encoge en cualquier sitio. Contorsiona su cuerpo para buscar el mejor plano, la mejor toma. Yo intento hacer lo mismo y me fijo en lo que hace, en como lo hace. Entre lo que leo y lo que veo al final espero mejorar en los videos y hacer alguna foto interesante.
Seguimos a por los ciclistas, es subida, van lentos, muy lentos.
– Alex, aguanta este “strip” (Es una toma lateral mantenida en velocidad chavales, que lo sepáis). Vamos a por ese, quiero sus manos. Ahora la cara, aguanta. Aguanta, aguanta, aguanta me reza Ana.
– ¿Puedes acercarte más? ¡Lo que tu veas eh!
– Claro que si Ana. Y si te empuja yo te defiendo. Risas.
– Ok. Paramos que quiero más estáticos, luego buscaremos otros recursos. Necesito un puente. (Que bien habla joder.)
– Alex, ahora me montaré de espaldas, quiero primeros planos de las caras, manos, piernas, pedales, ruedas. Deberás aguantar su velocidad lo más cerca posible de ellos. ¿Cambió el objetivo al más grande, o serás capaz de acercarte a ellos? Es que con el pequeño voy mejor.
Ahí la gano yo por experiencia. Por fin una inseguridad ante tanta solvencia. Me lo había enseñado el cámara de 2011. Los ciclistas siempre buscan el rebufo de la moto. No hay que hacer nada, ellos se acercan hasta límites insospechables.
– Tranquila Ana. Deja ese objetivo pequeño puesto y ponte de espaldas. Apoya tu espalda contra la mía, debemos ser uno encima de la moto. Y por ellos no te preocupes, buscaran el rebufo de la moto y se meterán detrás de las maletas. Y cuidado no te descuides porque te darán un beso en los morros. Risas.
Ana se intenta montar de espaldas pero aún no sabe bien como subir a la moto. Le da vergüenza tocarme o cogerme para ayudarse, es prudente. Sea mujer u hombre, cuando uno anda en moto con un cámara deben ser un solo cuerpo. Y eso no es fácil con veinte minutos de confianza. Apenas nos conocemos de nada, y esa distancia física es lógica.
– Ana, sin miedo, cógete donde quieras y sube. No tengas vergüenza. ¡Venga!
– Ok Alex.
Nos ponemos en marcha. Pierde el equilibrio por un momento y hacemos dos bandazos. Cuando uno va de espaldas tiende a ir al revés que el piloto. Hay que confiar y dejarse llevar. Sin decirle nada recupera el equilibrio necesario para rodar así. Es consciente. No es la primera vez que anda de espaldas en moto, se le nota. Sabe hacerlo. Le doy gas y vamos a por los ciclistas. Ana busca mi espalda y yo la suya, la apoya bien contra la mía. Su piernas cuelgan por detrás y por encima de las maletas laterales de la moto. Va suelta de manos y con la cámara cogida. Esa es la forma. Y de pronto me salta con un…
– Esta moto es muy comoda Alex. El asiento es una pasada.
– Es de Lolo Pamanes, pata negra, canela fina.
Cogemos a un pelotón de ciclistas y meto la moto en medio de ellos. Noto que Ana  aprieta con mas fuerza su espalda contra la mía. No se si se está preparando o es que se ha estremecido ante tal situación.
– Tranquila Ana, ahora ellos harán el resto.
A 10 km/h, en segunda y aguantando la punta de gas mantengo el ritmo para no molestarlos demasiado. Los ciclistas rápidamente buscan la protección de la moto. Dos por la derecha, dos por detrás y otro que adelanta por la izquierda, va sobrado ante la cámara. Al que llevo delante se le acerca su rueda trasera peligrosamente a la delantera mía. Si lo toco lo tiro. Cualquier frenada o deceleración brusca daría al suelo con cualquiera de los de atrás. Nosotros posiblemente correríamos la misma suerte.
Las manos se me duermen. Dedos, manos, muñecas, brazos, hombros, caderas y piernas soportan una tensión y esfuerzo que seguramente por la tarde acusaré. Hay que hacer mucha fuerza para mantener la moto en su línea a tan poca velocidad. No hay que cometer el error de mirar a los ciclistas porque te los comes. Has de trazar una línea imaginaria y concentrarte en la velocidad, mirada al frente, sin bandazos ni esquivos. Ana intenta moverse lo mínimo pero como es lógico lo hace en cada cambio de plano, en cada toma. Se nota que está disfrutando de su trabajo y se olvida de todo.
Esta montada en una GS de espaldas con las piernas colgando por detrás y los pies en volandas, vamos a 10 o 15 km/h rodeados de 6 u 8 ciclistas, sus dos manos reposan en su cámara buscando la mejor toma, su único apoyo es mi espalda, el asiento y el baúl trasero.
– Ana, si te parece vamos donde dan la vuelta los ciclistas que hay un punto de avituallamiento. Podrás coger buenos planos de los ciclistas dando la vuelta y cogiendo las barritas energéticas y bidones de Isostar. Después de eso te encuentro un puente para el plano que me has pedido.
– Ok Alex. Me parece bien.
Mientras Ana se va por la zona a hacer sus tomas, yo practico con las mías. Me como una barrita energética, bebo algo de Isostar y me fumo un cigarrillo. ¡Reposo que me lo merezco!. Estoy cansado solo de ver a esas bestias dándole a los pedales. A lo mejor algún día me lío solo con la media maratón. No se.

– Alex, seguimos, pero ya tengo bastante autovía. Llévame a un sitio guapo.
– Eso suena muy sugerente Ana. Risas. A sus órdenes, vamos a por el puente.
Salimos de la localidad de l’Hospitalet de l’Infant dirección Cambrils, conozco la zona y tenemos dos puentes buenos, el de la cooperativa y el siguiente. Paramos en los dos. Ana vuelve a hacer de las suyas y culebrea por el suelo. No pondré esa foto que tanto queréis, lo siento, está borrada.
 ¡Que agilidad oye!
Pruebo con varios tipos de fotos, calidades, luces, tomas, enfoques… Y sale esto.
¿Estoy aprendiendo?
La protagonista esta indicada y preparada. En pocos días nos vamos a Turquía.
Ana me dice que ok. Que ya tiene casi todo lo que quería. Solo le faltan rotondas y sitios bonitos o emblemáticos de Salou. Le ofrezco hacerlo por partes, rotondas de entrada y línea de entrada de ciclismo.
Me pregunta si se por donde va la media maratón y respondo que si. Me pregunta si me podré meter entre los corredores y respondo… Algo haremos, lo intentaremos.
La verdad es que andar con la moto por carreteras cerradas es un placer ya que puedes hacer fotos donde normalmente el trafico lo impide. Y de esas fotos salen cosas como las de arriba.
Jajajaja. Y también vino Ramón Gil, el único del MCS que en 2011 se atrevió a subir al Pico de Javalambre conmigo.

 Después de las rotondas nos fuimos a buscar la línea de meta y casi la liamos. Ana quería buenas tomas y yo impetuoso fui a por ellas. Tanto, que entre los coches que venían de cara, los conos y los ciclistas que venían por detrás haciendo un último esfuerzo se oía algo como. “La moto, la moto, la moto”. Y la verdad que tenían razón, no hubiéramos tenido que entrar ahí. Y por suerte y pericia de todos no paso nada.
Después de las tomas de meta Ana me pidió que la llevara al recorrido de la media maratón. Nadie me había dicho que solo cubríamos la vuelta ciclista así que le hice caso. Sabía que algunos compañeros estaban almorzando pero yo seguía con Ana por el recorrido de la media maratón.
– Alex, te puedes meter por el medio de esa gente, me gustaría grabar ese gentío. Allá que vamos. El final de la calle Torremolinos parecía la cima del Tourmalet. La gente dejaba un pasillo de un metro escaso de ancho. Me daba la sensación de que tocaría a alguien y le haría daño, nadie se apartaba hasta que tenían a la gordita encima. Los corredores iban por la acera o por el carril bici y nosotros detrás, al lado, delante. Me adelantaban por donde podían, pero más no podía hacer.
Ahora subo este bordillo, ahora lo bajo, rampita por aquí, ahora por las aceras, ojo con la farola, que nos comemos el árbol, cuidado no pises a este, al otro, vasos y bidones por el suelo. Vamos, que nos metimos por donde no cabíamos y creo, que por donde no debíamos.
Pero ni los jueces, ni la Policia Local, ni los organizadores nos decían nada. Y a mi me mandaba Ana, corresponsal de la empresa que se encarga del video de la Extrem Man. Es cierto que hubo un momento que pensé en el hecho de que no había visto ninguna moto por el recorrido de la media maratón. Solo estábamos nosotros por ahí, me extrañó, pero o nadie había dicho nada o yo como siempre no había prestado atención.
Aunque estoy seguro que la organización estará contenta. Hay imágenes grabadas de “strips laterales” de los corredores a pie por el vial de Salou. Eso quiere decir que íbamos en marcha, en primera, a unos 5 o 6 km/h, tirando de embrague, con los pies colgando y grabando a los corredores lateralmente. ¡Brutale!
Ana me había avisado. Quiero sacar buenas tomas de Salou, de la playa o de los sitios emblemáticos por donde pasa la maratón. Creí sin dudar que la mejor zona para cumplir ese cometido era nuestro  “Passeig de Ronda” y allá que fuimos. Dimos dos vueltas al recorrido hasta que en la tercera, y ya parado, recibí un whasapp de Jose Romeo.
– Donde estas?
– En la playa.
– Ahora en serio Alex.
– En la playa, en la media maratón con Ana la de prensa.
– Solo cubríamos la vuelta ciclista.
– Ya me parecía a mi raro esto. Pues en 10 minutos la dejo y voy.
Passeig de Ronda a la Platja Llarga de Salou
Después de esto deje a Ana en la Fuente Luminosa de Salou y nos despedimos. Me dio las gracias por todo el esfuerzo y estas fueron correspondidas. Eso no lo cuento.
Como cualquier día de moto la fiesta acabo tomando unas cañas entre amigos.
A los participantes y a la organización.
Desde este blog pido disculpas a cualquier corredor al que pudimos molestar yo, o mis compañeros. Espero que todo el mundo entienda que nosotros cumplimos con los deseos de la organización, no somos profesionales pero lo hacemos muy bien, y llevar 280 kilogramos a 10 km/hora no es fácil.
Agradecer también a la organización de la Isostar Extrem Man la confianza depositada en el Motor Club Salou así como al Ayuntamiento de Salou por apoyar este tipo de eventos para nuestra localidad.
Felicitar a los campeones y en general a todos aquellos que disputaron esta espléndida triatlón.
Mención especial a todos los conocidos que la corrieron, entre ellos, Joan Mestres Maestru con un 125 puesto en la clasificación general. ¡Molt bé nen!
Y gracias también a todos aquellos que día a día me transmitís vuestro apoyo en nuestra próxima moto aventura por Turquía. 

Recordatorio para la Vuelta Ciclista a Tarragona

A todos aquellos a los que os guste el ciclismo os recomiendo que visitéis “Ciclisme a Reus” del Grup Esportiu PROMOEVENTS. Donde de la mano de Joan Pere FERRAN, Josep María MAESO y mi querido “Pichurri”, Joan Manel Barberà, han conseguido tirar adelante la difícil empresa de celebrar la 52ª Volta a Tarragona. La prueba empezará el 06 de junio en Vilaseca.

Para esas fechas yo andaré por Turquía y no podré asistir aunque les deseo todo lo mejor.

En 2015 espero que Joan Manel Barberà me guarde un sitio para llevar a un juez o a “una” cámara en la que estoy seguro será la 53ª edición para esta recuperada prueba.

Hasta la próxima habibis…

Recordar que los blogs como este se nutren de vuestros comentarios, así que no dudéis en escribirme algo. Sea bueno, o crítico, lo sabré llevar.

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6 pensamientos en “Un día en las carreras… Crónica de la Extreme Man Salou 2014.”

  1. Com sempre un molt interessant aritcle que no nomes ens fa estimar mes el mon de moto si no que tambe ens fa estimar allo que fas en aquest cas a mi m’han agafat ganes de participar en aquesta prova. Felicitats Alex!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

  2. Osti noi…no ens coneixem, però jo em vaig quedar amb les ganes de moure’m entre bicicletes….de fet, no em puc queixar, vaig esmorzar amb Igor, un paio excepcional i després, amb els nois d’Hospitalet de l’Infant i l’altre de Pratdip, varem matar les ganes de moto pujant a la Mussara per Vilaplana i baixant per Alcover…doncs res, ha estat un plaer compartir aquest segon any amb vosaltres la Xtrem Man de Salou i a veure si aviat coincidim en alguna sortideta del MCS. Que vagi be i fins aviat…i sort per Turquia.

    1. Gràcies. I gràcies per atendre a les peticions del MCS. També gràcies, jajajaja, per llegir-me i estar pendent del viatge a Turquia. Busca’m pel facebook i agreguem, així et tindré localitzat per si monto alguna sortideta d’aquestes…

  3. Olé!!! Alex molt bona cronica!!! I moltes gràcie per la menció, ets un crack mot bó el blog. I molt bona feina. I sort en els proxims viatges, i de segur que els seguiré.

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